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En 2012 recibió la Medalla de Andalucía por el trabajo de la Fundación en la atención social, educativa y laboral a las personas inmigrantes

Mucho antes de ser nombrada presidenta del Consejo Social de la Universidad de Sevilla en noviembre de 2015, Concha Yoldi ya había mostrado interés en potenciar el acercamiento entre la universidad y la empresa con la creación en 2007 de la Cátedra de Detergencia Persán en el seno de la Facultad de Química de la Hispalense, en la que su abuelo fue el primer catedrático de Química Inorgánica. Varios reconocimientos honoríficos la abalan como defensora del factor social y educativo de las empresas, entre los que destacan la Medalla de Andalucía, la Medalla al Mérito Laboral de Andalucía o la Medalla de la Ciudad de Sevilla. Todo ello, unido a su licenciatura en Ciencias Económicas y Empresariales y a una década al frente de la Fundación Persán, le permiten aunar valores imprescindibles en su recién estrenado cargo en el Consejo Social. Bien conocedora de ambas instituciones, Yoldi afronta el nuevo cargo con la intención de que las empresas y los universitarios se relacionen más entre sí y nos adelanta varios proyectos que ya tiene encima de la mesa.

A partir de su experiencia en varios consejos sociales, ¿cuáles son los retos principales que se propone al frente del Consejo Social?

Como defiende nuestra ley andaluza, «los consejos sociales son el puente entre la Universidad y la sociedad». Ése es el reto ilusionante para mí. Aunque la Universidad tradicionalmente ha sido una institución bastante cerrada, ha llegado el momento de que se comunique de forma fluida con la sociedad. Así se verán cuáles son las necesidades que se deben una a la otra.

Pero, ¿cómo se concreta o ejemplifica ese puente entre Universidad y sociedad que es el Consejo Social?

Por mi formación profesional, creo que lo más importante que puede hacer un Consejo Social, entendido como unión entre Universidad y empresa, es que esta última conozca todo lo que la Universidad puede ofrecerle. Por otro lado, la empresa debe colaborar en la financiación universitaria, el tema más importante y el que le hace más falta en estos momentos a la institución. Para tender esos puentes, el Consejo Social de la Universidad de Sevilla ha organizado una conferencia de mecenas, que tiene dos objetivos: por un lado, que la Hispalense se conciencie de las necesidades de las empresas; por otro, promover entre éstas los convenios de colaboración con los grupos de investigación de la US para resolver problemas puntuales.

«Ha llegado el momento de que la Universidad se comunique de forma fluida con la sociedad»

¿De lo que habla entonces es de crear una fuerte sinergia entre estos dos mundos?

A veces deben tener objetivos comunes. Para una empresa mantener un departamento de I+D+i es muy costoso y, por tanto, económicamente inviable. Quiero hacer ver a las empresas el beneficio que pueden obtener si colaboran de forma activa con la Universidad. También hay que hacer un intenso trabajo de convencimiento en la institución académica, que está acostumbrada a investigar sobre temas que a veces no tienen una aplicación real en el mundo de la empresa. Se trata de poner de acuerdo a las dos partes.

¿Es difícil convencer a la Universidad?

Fácil no es. Es lo que me dice mi experiencia en las dos instituciones. El recelo es compartido: la empresa cree que la universidad puede aportarle poco; la universidad no quiere verse constreñida a investigar lo que le digan desde fuera. Aun así, estoy convencida de que, si se actúa bien, sólo hay beneficios para las dos partes. Merece la pena intentarlo y, sobre todo, me veo capaz de convencer a ambas partes.

En 2007 propició la creación de una Cátedra de Detergencia Persán en la Facultad de Química de la Universidad de Sevilla
En 2007 propició la creación de una Cátedra de Detergencia Persán en la Facultad de Química de la Universidad de Sevilla

En ese puente entre empresa y Universidad, ¿se va a intentar dar visibilidad al Consejo Social entre la comunidad universitaria?

Sí. El segundo proyecto importante que tengo va destinado a los alumnos y lo pondremos en marcha a principios del próximo curso, entre los meses de octubre y noviembre. Vamos a proponer monográficos para mejorar la oratoria de los estudiantes y queremos enseñarles cómo se deben enfrentar a una entrevista de trabajo. Mi experiencia me dice que a los alumnos recién salidos de la Universidad les cuesta hablar en público; por ejemplo, tienen algunas dificultades para expresarse en una reunión de trabajo. Por otra parte, considero imprescindible que los jóvenes sepan cómo tienen que presentar un currículum, que conozcan qué les pueden preguntar y cómo deben responder en una entrevista de trabajo. Deben ser conscientes de que algunas preguntas tienen trucos…

¿Su experiencia profesional es un buen aval para su cargo como presidenta del Consejo Social?

Sin duda. Estuve también en el Consejo Social de la Pablo de Olavide durante seis años y me ha servido mucho para este cargo. Allí era sólo vocal, pero estaba también en la comisión económica, con lo cual el tema de presupuestos y de cuentas anuales lo he trabajado bastante.

«Queremos proponer seminarios destinados a los estudiantes para mejorar su oratoria y enseñarles a enfrentarse a una entrevista de trabajo»

¿Ha detectado alguna diferencia entre el Consejo Social de la Universidad Pablo de Olavide y el de la Universidad de Sevilla? ¿Cree que puede haber reticencias a que alguien que viene del consejo social de la UPO sea presidenta del Consejo Social?

La Pablo de Olavide es una universidad de 10.000 alumnos y la Universidad de Sevilla tiene 80.000 estudiantes. El número de grupos de investigación, por ejemplo, no tiene nada que ver. Como universidad pública, como idiosincrasia, como forma de trabajar y de presentar la documentación económica, ambas se parecen. No sé si habrá reticencias, pero lo sí creo al 100% es que no debería haberlas. La Olavide y la Hispalense son totalmente complementarias. La prueba está en que la Universidad de Sevilla no bajó su número de alumnos cuando se creó la UPO y las años nos demuestran que han sabido convivir en armonía y sin rivalidades en la capital andaluza.

En 2007 la Fundación Persán creó la Cátedra de Detergencia en la Facultad de Química de la Universidad de Sevilla, ¿qué mecanismos de colaboración considera adecuados para el trabajo conjunto entre Universidad y empresas?

Yo era la que había llevado la organización de esa Cátedra. Siempre he sido una convencida de que la colaboración entre universidad y empresa da frutos beneficiosos para ambas instituciones. El Consejo Social tiene que fomentar la colaboración entre la universidad y la sociedad en general, pero, teniendo en cuenta mi posición de empresaria, he creído oportuno comenzar con esta última.

¿Cómo pretende potenciar la internacionalización de los estudiantes?

Hay que esperar un poco. De momento cuento con una ventaja: soy amiga de la directora de internacionalización de la Universidad de Sevilla, la profesora Rafaela Caballero, y seguro que podemos trabajar conjuntamente. Sé que existe un programa en el Consejo Social, pero no sé hasta qué punto se está desarrollando.

Concha Yoldi ha formado parte en los últimos años del Consejo Social de la Universidad Pablo de Olavide
Concha Yoldi ha formado parte en los últimos años del Consejo Social de la Universidad Pablo de Olavide

Sabrá que a los alumnos nos preocupa bastante la inserción en el mercado laboral, una vez finalizados los estudios. ¿Planea el Consejo Social intentar que las empresas contraten a egresados universitarios al menos de prácticas?

Desde el punto de vista de la empresa, sostengo que está encantada de poder contratar a egresados porque éstos son los que mejor van a realizar su trabajo, porque le pondrán más ilusión, fuerza y empuje que ninguno. Sin embargo, hemos de reconocer que la situación económica ahora no es la más propicia. Desde el Consejo Social vamos a pretender que las empresas de Sevilla crezcan con los programas puestos en marcha. Ellas serán las encargadas de generar empleo, que es mi obsesión. De hecho, la Fundación Persán nació intentando fomentar la inserción laboral entre los inmigrantes, puesto que en el 2006 había pleno empleo y ese colectivo era el más necesitado. Así empezamos con el tema de la inserción laboral porque, como empresaria, creo sin la menor duda que los empleos los deben generar los empresarios. Por eso una de las formas más eficaces de crear puestos de trabajo es favoreciendo el crecimiento de las empresas.

En este contexto de crisis económica en el que llevamos inmersos varios años, la anterior legislatura el Consejo Social reforzó con un 15% la partida de becas y la asignación de fondos a la investigación. ¿Se va a mantener entonces esa línea?

Sí, por supuesto. Becas e investigación van a seguir siendo dos de nuestras grandes preocupaciones. Mantendremos las partidas que tenemos asignadas a la Universidad para becas y para la investigación, porque soy una ferviente convencida de que ésta es la que hace avanzar a un país. Además, en la toma de posesión del rector de la UPO, Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, nos dio una muy buena noticia: para el año 2017 habrá un nuevo sistema de financiación de la universidad. Todas lo están pidiendo, porque el actual, que tiene 10 años, está obsoleto. Hoy las circunstancias, las posibilidades y la accesibilidad han cambiado y esperamos que el nuevo sistema de financiación resuelva esas cuestiones.

«Becas e investigación van a seguir siendo dos de nuestras grandes preocupaciones»

Otro tema de actualidad en la universidad es el 3+2.

¡Oh! Lagarto, lagarto.

El gobierno ha dado libertad para que en algunas universidades se aplique, en otras no. ¿Cómo lo ve?

Creo y espero que no se aplique en la US. No sé si será porque mi plan de estudios fue de 5 años pero considero que el 4+1 se queda corto. Aunque sé que no es políticamente correcto lo que voy a decir, considero que hay disciplinas universitarias que deben ser más cortas y otras de mayor duración. Para dar gimnasia a los niños de primaria no se puede emplear el mismo tiempo que para ser ingeniero, pongo por caso. Espero y deseo que la US, siempre y cuando sea voluntario, no implante el 3+2.

Teniendo en cuenta su trayectoria profesional, ¿cree que sigue habiendo trabas para que una mujer acceda a puestos directivos?

Son distintas esas dos cosas. Mi generación sigue teniendo la traba de que somos muy pocas las que empezamos a trabajar y nos hemos mantenido en cargos directivos a lo largo de nuestra vida. Para las generaciones siguientes esa dificultad ha sido menor. Sin embargo, pienso, por muy políticamente incorrecta sea, que la mujer debe tener claro que si quiere ser madre y mantenerse como profesional, debe hacer un esfuerzo extra en comparación con el hombre. Una mujer debe decidir qué te merece más la pena de una cosa u otra. No se puede ser tan proteccionista como se es ahora con la mujer, porque eso al final va en detrimento de su faceta como profesional. La situación es que las empresas están obligadas a darle 5 meses de baja maternal, al que se le une el mes de vacaciones, por tanto estamos hablando de medio año, cuando una persona se quiere reenganchar a los mismos proyectos con sus compañeros está descolgada. Hay que tener un mínimo de baja maternal, porque creo que es físicamente necesario, pero yo no iría más allá de lo físicamente necesario, al menos, en aquellos puestos en los que estar demasiado tiempo desligada va en detrimento de tu propio desarrollo profesional.

Concha Yoldi fue nombrada presidenta del Consejo Social en sustitución de Isabel Aguilera, que había finalizado su mandato
Concha Yoldi fue nombrada presidenta del Consejo Social en sustitución de Isabel Aguilera, que había finalizado su mandato

¿Cómo se conciliaría entonces la maternidad con el puesto de trabajo?

Que concilien también los hombres. Deberían repartirse los meses, mitad y mitad. No como ahora. ¿Cuántos hombres comparten la baja maternal con su mujer? Pocos, o casi ninguno. Debería ser una obligación, mitad uno y mitad otro. Porque claro, lo que no podría aguantar la empresa española en estos momentos es 6 meses para la mujer y otros 6 para el hombre. Eso sería ruinoso en estos momentos de dificultades económicas.

Pero, aparte de los niños, ¿siguen existiendo dificultades para acceder a altos cargos?

Creo que no. No te puedo dar muchos ejemplos. Sólo el de Persán en el que durante una época muy importante, el comité de dirección era paritario y estaba compuesto, sin ser buscado, por 3 mujeres y 3 hombres. Luego se incorporaron mis dos hijos y se ha roto la paridad. Pero os doy otro dato: yo soy consejera de Telefónica, y ahora mismo la responsable máxima de la compañía en Andalucía es una mujer joven, de unos 40 años. Por eso digo, que las nuevas generaciones van teniendo menos trabas para incorporarse a la alta dirección.

«Espero y deseo que la Universidad de Sevilla, siempre y cuando sea voluntario, no implante el 3+2»

Cambiando un poco de tema. ¿Es usuaria activa de las redes sociales?

Sí, ¿me habéis visto? (risas)

¿Qué temas suele retuitear?

Empleo, empresas, emprendimiento…

¿Cómo están repercutiendo las redes sociales en la vida empresarial?

Es una forma novedosa de vender tu marca personal, tu producto, tu empresa. Hay que ser un poco exhibicionista. Todos los que estamos en Twitter, Facebook, es porque lo somos. Nos gusta hablar sobre nuestros temas, es decir, vendernos. La gente joven tiene que tener en cuenta una cosa: todo se guarda. Las empresas, ahora cuando van a hacer una selección de personal lo primero que hacen es irse a las redes sociales, y buscan el perfil real del candidato. Puedes aprender a presentarte en una entrevista de trabajo, pero otra cosa diferente es cómo te muestras en las redes sociales. Hay que tener cuidado con eso.

¿Por qué quiere que se le recuerde?

Por mi eficiencia. Por hacer muchas cosas y que funcionen.

Concha Yoldi, en un momento de la entrevista que concedió a las redactoras de NexUS
Concha Yoldi, en un momento de la entrevista que concedió a las redactoras de NexUS

La protagonista

Concepción Yoldi García (Sevilla, 1954) es licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Sevilla. Presidenta del Consejo Social de la Hispalense desde noviembre de 2015, preside también la Fundación Persán, que desde 2006 se dedica a promover la integración laboral de personas en riesgo de exclusión social y el emprendimiento de los jóvenes. La fundación bebe de la experiencia de la empresa familiar Persán, fundada en 1940 y dedicada a la fabricación y comercialización de productos de lavado, cuidado de la ropa y limpieza del hogar. Yoldi es vicepresidenta de la misma, y su marido, José Moya, es el presidente.

Su trayectoria como empresaria es dilatada. Esta sevillana es también vicepresidenta de la Asociación de Fundaciones Andaluzas y vicepresidenta de la Fundación Gota de Leche. Además, forma parte del Consejo Social de Telefónica en Andalucía y durante los últimos seis años fue vocal del Consejo Social de la Universidad Pablo de Olavide. Propició en 2007 la creación de la Cátedra de Detergencia Persán en la Hispalense. En febrero de 2012 el Gobierno andaluz le otorgó la Medalla de Andalucía por el trabajo de la Fundación en la atención social, educativa y laboral a las personas inmigrantes, especialmente con menores no acompañados. En 2013 la Cámara de Comercio de Sevilla premió su trayectoria profesional. Y en 2014 el Ayuntamiento de Sevilla le dio la Medalla de la Ciudad.

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